Obrim els ulls

Coses meves… o no.

Promoción Personal

Promoció personal
Antonio trabajaba en una empresa desde hacia dos años. Siempre fue muy serio, dedicado y cumplidor de sus obligaciones. Llegaba puntual y estaba orgulloso de que en 2 años nunca recibiera una amonestación.

Cierto día buscó al gerente para hacerle una reclamación:
– Señor, trabajo en la empresa desde hace dos años con bastante esmero y estoy a gusto con mi puesto, pero siento que he sido postergado. Mire, Fernando ingresó a un puesto igual al mío hace sólo 6 meses y ya está siendo promovido a Supervisor.

El gerente mostrando preocupación le dice:
– Mientras resolvemos esto, quisiera pedirte que me ayudes a resolver un problema. Quiero dar fruta al personal para la sobremesa del almuerzo de hoy. En la bodega de la esquina venden fruta. Por favor, averigua si tienen naranjas.

Juan se esmeró en cumplir con el encargo y en 5 minutos estaba devuelta.

– Bien Juan, ¿qué averiguaste?

– Señor, sí que tienen naranjas para la venta.

– ¿Y cuánto cuestan?

– ¡Ah!, no pregunté por eso.

– Está bien, pero ¿viste si tenían suficientes naranjas para todo el personal? Pregunta, algo serio.

– Tampoco pregunté por eso señor.

– ¿Hay alguna fruta que pueda sustituir a las naranjas?

– No sé señor, pero creo…

– Bueno, siéntate un momento. Le interrumpió el gerente.

El Gerente cogió el teléfono y mandó llamar a Fernando. Cuando se presentó, le dio las mismas instrucciones que le dió a Juan y en 10 minutos estaba de vuelta.

Cuando retornó, el gerente le preguntó:

– Bien Fernando, ¿qué noticias tienes?

– Señor, tienen naranjas; suficientes para atender a todo el personal. Y si prefiere también tienen plátano, papaya, melón y mango. La naranja está a 1.5 Euros el kilo, el plátano a 2.2 el racimo, el mango a 0.90 el kilo, la papaya y el melón a 2.8 Euros el kilo. Me dicen que si la compra es por cantidad, nos harán un descuento del 8%. He dejado reservadas las naranjas pero si usted elige otra fruta debo regresar para confirmar el pedido.

– Muchas gracias Fernando, pero espera un momento.

Mira a Juan, que aún seguía esperando estupefacto y le dice:

– Juan, ¿qué me decías?

– Nada señor, eso es todo, con su permiso.

Moraleja:
Es importante hacer nuestro mejor esfuerzo, aún con las tareas más sencillas; ya que de otra forma nadie nos confiará tareas de mayor importancia. Todas las veces que empleamos correctamente la información, tenemos la oportunidad de imprimir nuestra marca personal. Debemos destacarnos aún en las cosas más sencillas.

16 Agost 2004 - Posted by | Empresa

Encara no hi ha cap comentari.

Deixa un comentari

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

Esteu comentant fent servir el compte WordPress.com. Log Out / Canvia )

Twitter picture

Esteu comentant fent servir el compte Twitter. Log Out / Canvia )

Facebook photo

Esteu comentant fent servir el compte Facebook. Log Out / Canvia )

Google+ photo

Esteu comentant fent servir el compte Google+. Log Out / Canvia )

Connecting to %s

%d bloggers like this: